viernes, 3 de abril de 2009

La crisis económica mundial

Voy a comenzar esta valoración personal señalando los posibles culpables de esta crisis económica a escala mundial que nos afecta hoy en día. Como en todas las situaciones de dificultad, siempre se tiende a buscar una cabeza de turco: “los capitalistas que paguen la crisis”. El buscar una cabeza de turco no nos puede llevar a error, la única verdad es que todos hemos disfrutado de la bonanza económica de los últimos años. Por eso, tanto las consecuencias, como las responsabilidades, son de todos.

Según mi punto de vista, esta es una crisis económica que ha comenzado porque se han cometido irresponsabilidades en todos los campos de la vida económica, se han permitido excesos descomunales, y al final todos vamos a pagar el pato. Si me preguntasen que definiese en una sola palabra la crisis: IRRESPONSABILIDAD, seria la palabra que mejor define esta crisis.

Ahora voy a ir detallando por qué todos somos culpables de esta situación en la cual estamos inmersos (el orden de aparición, no quiere decir que tengan más o menos culpa):

Primeramente voy a señalar a las familias, por no tener la responsabilidad necesaria a la hora de endeudarse, porque muchas familias han vivido por encima de sus posibilidades estos últimos años, han adquirido viviendas y coches sin pensar que luego todo eso hay que pagarlo. Muchas familias están ahogadas por los pagos de múltiples créditos al consumo. Y sin lugar a dudas, ha sido un acto de irresponsabilidad por su parte, pues pensaban que el sistema iba a poder absorber todas sus equivocaciones, y no es así. Los platos rotos hay que pagarlos.

En segundo lugar, y no con menos culpa, están los peces gordos del sistema financiero, esos bancarios que se van de vacaciones a la Republica Dominicana todos los veranos. Su culpa principal estriba en dar créditos a diestro y siniestro, sin pararse a pensar en los posibles riesgos de impago. En época de bonanza han estado concediendo créditos sin molestarse siquiera en comprobar que lo que aceptaban como aval valiese lo que realmente se estipulaba (viviendas sobrevaloradas por tasadores corruptos). Pensaban que la economía iba a estar siempre en época de bonanza, que las crisis se acabaron con la del 29. No se si pecaron de ingenuos, que lo dudo, o por el contrario pecaron de ambiciosos.

Ahora, me voy a ir a donde comenzó todo. Sin lugar a dudas, la crisis financiera internacional se desencadeno en el sistema financiero de los Estados Unidos. Y desde allí se propago al resto del mundo. Todo comenzó cuando los bancos estadounidenses comenzaron a vender al resto del mundo activos financieros de dudosa calidad. Cuando se descubrió que esos activos que se habían vendido eran de muy dudosa calidad, el sistema se vino a bajo como un castillo de naipes. Pues el sistema financiero se basa en la confianza, al no saber quien puede tener esos activos basura, y en que cuantía, es lo que ha supuesto la crisis del sistema financiero internacional. Los bancos desconfían entre ellos mismos, no se prestan dinero, y por lo tanto, no se crea el dinero. El mecanismo de creación de dinero del sistema esta en crisis.

Pero ante todo hay que hacerse algunas preguntas: ¿Quién controla a las entidades financieras para que no cometan excesos? ¿Por qué no se prohibió que pusieran en el mercado determinados productos basura? ¿Los gobiernos han pecado de ingenuos, o son meras marionetas en manos de los poderosos?

Los Bancos Centrales y los Gobiernos de los distintos países, por qué no pusieron freno a estas prácticas irresponsables e imprudentes. Casi todos los países desarrollados se han visto en mayor o menor media tocados por las hipotecas subprime de los Estados Unidos, a excepción de España. Gracias al Banco de España, los bancos no compraron estos activos a entidades americanas, y gracias a ello, las entidades españolas no se han visto involucradas en la crisis de las subprime. No se que hubiese pasado si los demás Bancos Centrales hubiesen actuado como el español, lo mismo la crisis financiera no hubiese sido tan espantosa, o lo mismo se hubiese retrasado la crisis un par de años más, o no hubiese existido tal crisis. Pero el tema es que, sea como sea, tenemos una crisis financiera internacional, y que afecta a todos, unos en mayor media y otros en menor media.

Ahora vamos a estudiar a groso modo como se ha desencadenado todo en España. En mí modesto juicio, la crisis financiera internacional ha sido el detonante de la crisis en España, aunque nosotros teníamos una bomba llamada: la burbuja inmobiliaria que estaba a punto de estallar. Lo que ocurre, es que la crisis financiera internacional ha acelerado su explosión, lo cual ha pillado de improviso al Gobierno y a las demás instituciones económicas del país. Creían que el temporizador aun marcaba tiempo suficiente para actuar. No contaban con esta explosión tan repentina.

La burbuja inmobiliaria ha sido sustentada a lo largo de los años por todos, unos en mayor medida y otros en menor medida: empezaremos por el señor que vendía el solar a otro señor, después viene el tasador que exageraba el precio de los inmuebles, no menos importante es el concejal de turno que recalificaba un terreno rustico como suelo urbanizable y se llevaba la correspondiente comisión en B, esos promotores que se han hecho de oro y han entrado en la lista de Forbes, esos empleados de la construcción que mientras han tenido todo el trabajo que han querido y un poco más, no pensaron que este ritmo de construcción algún día tendría que parase en seco, el gordo del banco que no ha medido los riesgos... y así sucesivamente. Todo ha sido una ruleta viciosa, uno la giraba un poco, el siguiente otro poco, y hasta que la burbuja estallo. Y ahora cada uno se las tiene que apañar como puede. Que cada palo sujete su vela, se diría en el argot marinero. No obstante, no es del todo cierto, pues unos contaran con la ayuda de los Gobiernos (por ejemplo los bancos), y las familias como siempre tendrán que arreglárselas ellas solitas, aunque no puedan llegar a fin de mes, no puedan pagar la hipoteca, o no tengan un trabajo con el que poder seguir adelante.

Los efectos de la crisis económica que se están sintiendo en España son claros: una gran tasa de destrucción de empleo, gran caída del consumo, acumulación de stock, ralentización de la actividad económica, hasta que entramos en un periodo de crecimiento negativo, o sea, entremos en recesión económica.

Pero, ¿por qué esta aumentando el desempleo? Pues por la caída de la construcción, este sector agrupa a la gran mayoría de los parados, se puede decir que el sector de la construcción es la fuente principal de desempleo. Otra causa que incita el desempleo, es la restricción crediticia que los bancos están sometiendo a las pequeñas y medianas empresas. Hasta que no se solucione la concesión de créditos, las empresas no volverán a invertir y a crear riqueza, y con ello volverá a crecer el empleo.

El panorama pinta muy feo, entramos en recesión, según algunos economistas vamos a llegar a los 4.500.000 de parados, una cifra nada esperanzadora. No obstante, vamos a esperar a que las medidas emprendidas por los Gobiernos europeos, y por el Gobierno español surjan efecto, y consigan reducir el tiempo de duración de la crisis y por supuesto sus consecuencias. Por qué salir de la crisis vamos a salir, lo que esta en juego en estos momentos es el coste que va a suponer la crisis para la economía española.

Asistimos casi todos los días a una avalancha de información, no hay día que no nos anuncien que el político de turno va a emprender las tan necesarias reformas, pero en realidad nadie concreta nada. Esas medidas necesarias se llaman estructurales: las necesita el sistema urgentemente, como es bien sabido tienen un efecto a medio y largo plazo, es decir, no hay medidas estructurales que tengan efectos a corto plazo. Esto es algo que al Gobierno no le interesa, pues esta en juego el poder, no se puede perder unas elecciones en el futuro. Por lo tanto, no es de extrañar que los partidos políticos españoles prefieran mantenerse en el poder que emprender las adecuadas medidas estructurales que necesita la economía. Por lo tanto, y como conclusión, nadie va a poner en marcha las necesarias medidas estructurales que tanto necesita la economía española, pues a ningún ente del poder le interesa.

Soy de los que piensan que las crisis hay que aprovecharlas para aprender de ellas e iniciar medidas para que en un futuro no vuelva a repetirse. Y si se repite, que no sea con tanta virulencia e intensidad. Así que yo abogaría por iniciar reformas estructurales en la economía española, para que en un futuro sea más fuerte, y pueda afrontar con garantías de éxito coyunturas económicas. Es decir, en España tenemos que definir qué modelo de crecimiento queremos para el futuro, supongo que seria lo conveniente orientarlo hacia la exportación, con menos peso de la construcción, con un mejor sector servicios y otra calidad turística. Es el enfoque que necesita la economía española para el futuro.

Dejando de lado las críticas a los políticos, supongo que ahora lo que le conviene a la economía española por el bien de su futuro es invertir. Hay que promover la inversión en I+D, mejorar la dependencia energética, y por supuesto lo más importante, no olvidar la inversión en la educación de las nuevas generaciones (motor del progreso económico, sin educación no hay progreso). Y por ultimo, yo obligaría a los bancos a que concediesen créditos a las pequeñas y medianas empresas, para que vuelva de nuevo el dinamismo a la actividad económica. Sin lugar a dudas, ahí están las claves para que en un corto periodo de tiempo volvamos a poder disfrutar de un nuevo periodo de bonanza económica.

Y solamente entre todos podremos salir de este hoyo en el que estamos inmersos en estos momentos.